, una

Reunión EuroLat en Lisboa

 

Entre el 16 y el 18 de mayo más de 100 miembros del Parlamento Europeo y de los Parlamentos de Latinoamérica, integrantes de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana, EuroLat, se reunieron en Lisboa. EuroLat, creado en 2006 y conformado por 75 parlamentarios europeos y 75 parlamentarios latinoamericanos y que se encarga de la asociación estratégica entre ambos continentes. La reunión en Portugal se realizó para preparar la sesión plenaria de Montevideo que se celebrará entre el 19 y el 23 de septiembre.

Uno de los principales temas que abordaron los parlamentarios en Lisboa es el impacto que pueda tener el acuerdo de libre comercio e inversiones transatlántico (TTIP) en el desarrollo de las relaciones comerciales que existan entre la Unión Europea y Latinoamérica.De igual manera se hablo sobre la lucha contra el crimen organizado y las repercusiones y consecuencias que desempeñado y tendrán los “papeles de Panamá” contra el combate a la evasión y el fraude fiscal que realizan los países.

También se debatió sobre la creciente presencia de China en un continente poblado en gran parte por descendientes de europeos, pero con el que Bruselas mantiene una relación cortocircuitada por las divisiones políticas en el seno de la Unión Europea.
El distanciamiento europeo ha facilitado la expansión de China, un país ávido de materias primas y necesitadas de mercados para sus imparables exportaciones. La asamblea EuroLat, copresidida por el lado europeo por el eurodiputado socialista Ramón Jáuregui, debatirá y votará en Lisboa un informe en el que se analiza la repercusión de la estrategia económica y financiera de China en las relaciones entre América Latina y la Unión Europea.
El informe recuerda que el último plan de Pekín para la región prevé una inversión de 250.000 millones de dólares durante la próxima década en los países latinoamericanos.
El documento reconoce que la creciente relación comercial con Pekín ha permitido a Latinoamérica mejorar su balanza comercial, revalorizar sus exportaciones y atraer capital y tecnología china. Pero advierte de los límites y riesgos de un modelo de comercio basado casi exclusivamente en la exportación de materias primas cuyo precio y demanda pueden caer de manera repentina, sobre todo, si la economía china se enfriara.
China, además, no es solo un excelente cliente, sino también un fiero competidor y Latinoamérica se está resintiendo de ello, con caídas de salarios o pérdidas de mercados como el siderúrgico, cubiertos tradicionalmente en algunos países por la oferta nacional. “En cinco años, hemos perdido la mitad de nuestra cuota de mercado nacional”, se quejaba recientemente en Bruselas el ministro mexicano de Economía, en una conferencia organizada por la OCDE para analizar la avalancha de exportaciones de acero chino que inundan el mercado mundial a precios presuntamente subvencionados.
La ponencia que debatirá EuroLat aboga por coordinar las posiciones del bloque europeo y latinoamericano “para desarrollar el potencial de las relaciones económicas, financieras y comerciales de ambas regiones con China”.
Pero la propuesta de hacer un frente EuroLat para lidiar con China choca con la desunión que los dos bloques acusan en su propio seno.
Latinoamérica dista mucho de ser una unidad desde el punto de vista económico. El comercio intrarregional es muy escaso y apenas llega al 20% de las exportaciones, incluso entre los miembros de los supuestos “mercados comunes” como la Comunidad Andina o Mercosur.
A este lado del Atlántico, la integración económica y política es mucho mayor, pero la errática actitud de Bruselas hacia Latinoamérica tampoco favorece la posibilidad de sellar acuerdos transatlánticos para frenar la expansión china.

Eurolat publicó una declaración conjunta en la que se defenderá de forma general el respeto a la democracia, sin entrar a analizar en profundidad cuestiones de ámbito nacional. Así lo explicaron tanto el presidente del bloque europeo de EuroLat, el español Ramón Jáuregui, como el presidente del grupo latinoamericano, el brasileño Roberto Requiao, quienes lideraron el debate celebrado en el Parlamento de Portugal, en Lisboa.
"Evitamos en nuestra declaración un posicionamiento político sobre cada país", explicó Jáuregui, quien precisó que en el documento sí se expresará no obstante "una muestra de preocupación de Eurolat por Venezuela y Brasil" y se incluirá "una recomendación por el diálogo y el respeto a la Constitución de cada país".
Requiao, por su parte, precisó que el documento trata "de asuntos más globales" y en él se defienden "las condiciones generales de la democracia".
"Evitamos entrar en cuestiones nacionales que supondrían dificultades para llegar a un acuerdo", subrayó el político brasileño.
Las diferentes sensibilidades dentro del organismo respecto a la situación que vive Venezuela ya impidieron el año pasado, en Panamá, que la asamblea emitiera una resolución conjunta.

La asamblea EuroLat fue creada en el año 2006, y es la institución parlamentaria de la Asociación Estratégica Birregional UE-América Latina y Caribe, la cual se encarga de adoptar y presentar las resoluciones y recomendaciones a diversas organizaciones, instituciones, así como a los grupos ministeriales.

Más noticias: Noticias





 

 

 





 







 




 

 




 


 

 





 

 

 

 

 

 

 

 

 
Observatorio CA-UE es una iniciativa del ICAES, Instituto CentroAmericano de Estudios Sociales
icaesca@icaescr.com Inicio